«Sentido y sensibilidad» en los métodos de análisis químico

Como en la película «Sentido y sensibilidad» protagonizada por Emma Thompson, Kate Winslet y Hugh Grant, el sentido y la sensibilidad son características que pueden definir la personalidad de cualquier ser humano, pero también pueden ser unas de las cualidades más buscadas cuando se desarrolla un nuevo método de análisis químico y bioquímico, con el fin último de demostrar su valía al aplicarlo a una determinada muestra, en la mayoría de los casos muy compleja.

Sentido sensibilidad ciencia quimica

Actualmente, es necesario definir métodos de análisis químico y bioquímico “personalizados” y cada vez más sensibles, teniendo en cuenta las características de la determinación analítica y la tecnología científica disponible en ese momento. En este contexto, la sensibilidad se define como “la medida de la capacidad de un método de análisis para diferenciar pequeñas variaciones en la concentración de analito, es decir, de la sustancia química presente en el material que es objeto de detección, cuantificación y/o caracterización mediante el análisis químico de una muestra del mismo.

Pero, ¿y el sentido? Dar sentido o personalizar un método de análisis debería ser una tarea inicial, casi exclusiva del químico analítico, sin que fuera necesario sacrificar otros parámetros analíticos de calidad, tales como la precisión, exactitud, robustez o intervalo lineal, frente a la sensibilidad o los límites de detección y cuantificación. Leer más de esta entrada

Burundanga, Escopolamina y Sumisión Química

Burundanga, Escopolamina y Sumisión Química DrogaEsta noche en la Sexta TV se emitió un reportaje titulado «la burundanga, un arma peligrosa que se vende en Internet y que anula la voluntad».

Precisamente sobre burundanga y sumisión química, tuve el placer de ser entrevistado recientemente por el digital Broadly.

El objetivo de dicha entrevista era contrastar la información con expertos, sobre los mitos y verdades de la escopolamina, popularmente conocida como burundanga, a raíz del primer caso confirmado de sumisión química con burundanga detectado en España.

Te recomiendo que leas el artículo finalmente publicado, «El mito de la burundanga: es imposible que una sustancia anule la voluntad», uno de los pocos artículos que he leído hasta la fecha en los que se ha evitado trasladar a la sociedad información sensacionalista.

Hay muchas sustancias psicoactivas, es decir, muchos compuestos químicos que deterioran, en distinto grado, el juicio crítico y nuestras defensas. La escopolamina o burundanga es una más, como también lo son el alcohol y otras muchas drogas, pero (afortunadamente) en ningún caso se trata de una herramienta “mágica” para todo tipo de actos delictivos, como se ha llegado a plantear en algunos medios. Leer más de esta entrada

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