Química y detección de fraude: el caso de la “Faba Asturiana”

quimica-fraude-fabada-asturianaLa fabada asturiana es uno de los “platos de cuchara” de toda la vida que más gustan en España y sin duda es el referente de la gastronomía tradicional de la región de Asturias. Es una receta sencilla en la que priman ingredientes de gran calidad. Su protagonista, la faba asturiana, es una variedad de judía seca (alubia) suave y mantecosa, cultivada a lo largo y ancho de Asturias. Se caracteriza por tener un gran sabor y una suave textura tras su cocción, todo un tesoro gastronómico.

Con el fin de proteger la materia prima básica de este plato se creó el Consejo Regulador de la Faba Asturiana, el cual asegura su procedencia, garantiza su calidad y protege tanto a productores como a consumidores a través de la etiqueta de Indicación Geográfica Protegida Faba Asturiana o Fabes de Asturias.

Sin embargo, el sector de la Faba Asturiana no está pasando por su mejor momento, y la principal razón de esta crisis proviene de la entrada en el mercado de casi un millón de toneladas de alubias blancas sudamericanas, procedentes principalmente de Bolivia y Argentina, que se venden como si fuesen fabas amparadas bajo dicha Indicación Geográfica Protegida, pero a un precio mucho menor. Leer más de esta entrada

Burundanga, Escopolamina y Sumisión Química

Burundanga, Escopolamina y Sumisión Química DrogaEsta noche en la Sexta TV se emitió un reportaje titulado «la burundanga, un arma peligrosa que se vende en Internet y que anula la voluntad».

Precisamente sobre burundanga y sumisión química, tuve el placer de ser entrevistado recientemente por el digital Broadly.

El objetivo de dicha entrevista era contrastar la información con expertos, sobre los mitos y verdades de la escopolamina, popularmente conocida como burundanga, a raíz del primer caso confirmado de sumisión química con burundanga detectado en España.

Te recomiendo que leas el artículo finalmente publicado, «El mito de la burundanga: es imposible que una sustancia anule la voluntad», uno de los pocos artículos que he leído hasta la fecha en los que se ha evitado trasladar a la sociedad información sensacionalista.

Hay muchas sustancias psicoactivas, es decir, muchos compuestos químicos que deterioran, en distinto grado, el juicio crítico y nuestras defensas. La escopolamina o burundanga es una más, como también lo son el alcohol y otras muchas drogas, pero (afortunadamente) en ningún caso se trata de una herramienta “mágica” para todo tipo de actos delictivos, como se ha llegado a plantear en algunos medios. Leer más de esta entrada

Química Forense – sobre la Sumisión Química con Finalidad Sexual

A lo largo de la historia, los seres humanos hemos empleado las sustancias químicas, naturales y sintéticas, con diversas finalidades. Ejemplos tenemos en las armas químicas para la guerra, las sustancias alucinógenas asociadas a ritos religiosos de algunas culturas, o las sustancias que a modo de “muleta química” han sido consumidas para incrementar el vigor y la resistencia física.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando empleamos sustancias químicas para manipular o destruir la voluntad de una persona? Entonces hablamos de sumisión química (soumission chimique), que se basa en la disminución o alteración del grado de consciencia y de la capacidad de juicio de una persona, mediante el empleo de sustancias químicas.

Sumisión Química - La Química en el siglo XXI¿De qué tipo de sustancias estamos hablando? Leer más de esta entrada

Química forense – Análisis de benzodiazepinas en cabello

La química es una de las principales áreas de la ciencia forense. No en vano, un resto biológico como un cabello, se puede analizar en el laboratorio y resultar determinante en una investigación forense. De este modo, como se comentó en el artículo “Cazar terroristas por los pelos“, un rastro aparentemente invisible podría aportar nuevas pruebas ante los tribunales de justicia para contribuir a la resolución de un delito.

Las benzodiazepinas constituyen la familia de psicofármacos más prescritos en las sociedades occidentales, con propiedades hipnóticas, sedantes o miorrelajantes. Seguro que a todos nos resulta más o menos familiar alguno de los medicamentos contra el insomnio o la ansiedad más conocidos, como por ejemplo el Valium.

Benzodiazepinas

¿Por qué tiene interés forense el análisis de benzodiazepinas en cabello? Porque nos ofrece la posibilidad de determinar bien un consumo voluntario, bien una administración continuada y encubierta del fármaco a una persona con diferentes propósitos, que pueden ir desde el abuso sexual, hasta la sedación para asegurar un comportamiento deseado. Comenzamos.

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Química Forense – Cazar terroristas por los pelos

Hace unos días, mientras leía que el pelo de momias revela la dieta de hace 2.000 años en la costa peruana, recordé con cariño una investigación de Química forense en la que participé junto a colegas del Reino Unido y que originó titulares de prensa tan jugosos como el azufre de un pelo podría delatar a un terrorista, un pelo puede “seguir” el rastro de un terrorista por el mundo, un cabello como cuaderno de viaje y así hasta un total de más de 30 reseñas en medios de difusión y divulgación científica. Finalmente no me pude resistir y hoy me he animado a traérosla al blog.

La química es una de las principales áreas de la ciencia forense. Más allá de las tradicionales huellas dactilares y la omnipresente reacción del luminol, donde se produce una característica luz azul (quimioluminiscencia) tras pulverizar una solución de un derivado del ácido ftálico en los lugares en los que ha habido sangre; otros restos biológicos como dientes, esperma, uñas y pelo, se pueden analizar y resultar determinantes en una investigación forense. De este modo, un rastro aparentemente invisible podría aportar nuevas pruebas ante los tribunales de justicia para contribuir a la resolución de un delito.

El pelo humano puede actuar a modo de archivo del azufre incorporado a la queratina del cabello, una proteína muy rica en azufre, debido al alto contenido de los aminoácidos cisteína, metionina y ácido cisteico.

Análisis de azufre en un único pelo. Justo Giner Martinez-Sierra

Ahora bien, si se estudia con atención la composición de este elemento químico, se observa que la proporción de sus isótopos (azufres idénticos químicamente, pero que se diferencian en su masa), está ligada al origen del azufre y a su historia, y por tanto, ayudados de la tecnología adecuada se podría utilizar a modo de huella dactilar. Además, dicha proporción en el cabello de un individuo puede cambiar a través de su dieta, por ejemplo al viajar de un país a otro, cambiando por tanto sus fuentes de alimentación. Por tanto, no sería descabellado pensar que un investigador forense pudiese extraer de cualquier persona un minucioso cuaderno de viaje a partir de su cabello. Leer más de esta entrada

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